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Cómo evitar que se seque la tinta de la impresora

Con la llegada del verano y las altas temperaturas estamos seguros de que más de uno se va a llevar un susto con los cartuchos de su impresora. ¿Has ido a imprimir y te has dado cuenta de que no hay tinta? Es algo muy habitual, pues en ocasiones nos olvidamos de que los cartuchos de tinta tienen una vida útil y requieren unos cuidados especiales. En este artículo queremos darte unos consejos para evitar que a la vuelta de tus vacaciones la tinta de tu cartucho no se haya secado. 

Motivos por los que se secan los cartuchos de tinta

Son varios los motivos por lo que se puede secar la tinta de tu impresora. A continuación, te contamos cuáles son los más habituales.

  • Situar la impresora y los cartuchos de respuesto en zonas que no tienen una temperatura estable. Si el lugar en el que tienes tu impresora tiene una temperatura muy alta o baja, lo más probable es que se seque la tinta de los cartuchos. 
  • Utilizar cartuchos caducados. Como todo, los cartuchos de tinta también tienen fecha de caducidad. Cada cartucho es diferente, por eso te recomendamos que te guíes por la fecha de caducidad que te indica el fabricante de los que sueles usar.
  • Demasiado tiempo sin utilizar tu impresora. No utilizar frecuentemente la impresora es uno de los principales motivos por los que se secan los cartuchos de tinta.

Consejos para evitar que se seque la tinta de tu impresora

Como sabes, la vida de estos consumibles no es eterna y siempre llega el momento de reemplazarlo. La diferencia está en cambiarlo por necesidad o por no haberlo cuidado debidamente. ¿Quieres saber cómo mantenerlos en buen estado? Atento a estos consejos.

  • No sometas a los cartuchos a temperaturas extremas. A nadie le sientan bien las temperaturas bruscas y a tu cartucho tampoco. ¿Sabías que el calor y el frío pueden secarlos? Lo ideal es mantenerlos a una temperatura cercana a los 20 grados. Por tanto, nuestra recomendación es que no sitúes tu impresora al laso de un radiador, ni de una ventana, ni de un ventilador. Es importante que no se encuentre a una temperatura inferior a los 10ºC. 
  • Utiliza tu impresora de vez en cuando. Se recomienda imprimir al menos una vez cada dos semanas para evitar el secado interno de la tinta. Este simple acto es muy importante para evitar que los cabezales se puedan obstruir y la tinta se seque. No obstante, si te vas de vacaciones y no vas a usarlos en un tiempo, cubre tu equipo con una funda para evitar que el polvo penetre en las zonas húmedas de los inyectores. Podrían llegar a atascarse.
  • Retira el cartucho de impresora. Otra opción, que no muchos aplican, es extraer el cartucho de tu impresora y guardarlo. ¡Ojo! No vale con meterlo en el interior de una caja y olvidarnos. Recuerda que la clave es evitar que se seque. Para hacerlo vamos a introducirlo en un recipiente de plástico con una tapa hermética acompañado de una pequeña esponja húmeda que ayude a no tener un espacio seco. Recuerda que siempre tiene que estar vertical. Si vas a extraer un cartucho momentáneamente, la recomendación es que lo reinstales lo antes posible. Cuando un cartucho está fuera de la impresora sin protección, corres el riesgo de que se seque.
  • Si es necesario, realiza una limpieza de cabezales. Esta es otra de las formas más conocidas y populares para alargar la vida de tus cartuchos. Es conveniente realizar a tu impresora un mantenimiento de vez en cuando.

Ahora ya no tienes excusa para conservar tus cartuchos en buen estado y evitar que se sequen.

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