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Dibujos con pintura de dedos

La pintura de dedos no solo favorece la psicomotricidad de los más pequeños de la casa, también es una herramienta estupenda para pasar un buen rato, fortalecer su independencia y potenciar su creatividad. Te proponemos tres manualidades fáciles y divertidas para hacer con pintura de dedos que, además, serán un fantástico recuerdo para el futuro.

Árbol de Navidad con pintura de dedos

En forma de abeto, con motas rojas y estrella celestial para celebrar las Navidades o redondo y colorido para dar la bienvenida a la primavera.

En ambos casos necesitarás una cartulina blanca y pintura de dedos verde, roja, marrón y amarilla. Empapa las yemas de los dedos en la pintura verde y vete haciendo puntitos sobre la cartulina dibujando la copa del árbol. Si te resulta más fácil, perfila primero la silueta para ir rellenándolo luego. Utiliza el rojo de la misma manera para hacer bolas de Navidad y utiliza el amarillo para trazar una estrella que guíe a los Reyes Magos. No te olvides de meter los dedos en la pintura marrón y estamparlos en la cartulina para que el árbol tenga tronco.

En el caso de que prefieras un árbol que florece en primavera, opta por una forma frondosa y redondeada en lugar de triangular. Puede que te resulte más sencillo pintar primero el tronco y cuatro o cinco ramas, para después utilizar la pintura verde y amarilla para darles vida.

Reno con pintura de dedos

¿Queréis dibujar unos simpáticos renos con cuernos y nariz colorada? Es muy sencillo. Necesitáis una cartulina blanca, pintura de dedos marrón y dos rotuladores, uno negro y uno rojo. Deja que el peque meta el dedo índice en la pintura y lo plasme luego sobre el papel. Esperad a que sequen las huellas marrones antes de utilizar el rotulador negro para dotar a cada reno de dos cuernos y dos ojos y el rotulador rojo para colorearles una divertida nariz.

Si preferís dibujar un único reno más grande, haced un gran círculo a modo de cabeza sobre la cartulina pero dejando sitio para estampar las palmas de la manos, una a cada lado del círculo, como si fuese la cornamenta del animal. Pintadle luego la nariz y los ojos ¡y estará listo!

Mariposa con pintura de dedos

Si el niño aún es demasiado pequeño, puedes optar por dibujar tú mismo el cuerpo de la mariposa para que le resulte más fácil y dejar que él empape las palmas de sus manos en la pintura que más le guste para plasmarlas luego a ambos lados como si se tratase de las alas. Otra manera de hacerlo es realizando tú mismo la silueta completa de la mariposa para dejar que él la coloree íntegramente punto a punto utilizando diferentes colores (amarillo, azul, verde).

También es bastante sencillo crear mariposas más pequeñas en distintas tonalidades. Deja que estampe sus huellas sobre la cartulina, una sobre la otra, en forma de equis. Esperad a que sequen y pintad ahora con un rotulador una cabecita y dos antenas.

Hay mil posibilidades y el tiempo vuela. ¡No lo pierdas!

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