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Cómo hacer resúmenes para estudiar

Cómo hacer resúmenes para estudiar

A menos que, como Sheldon Cooper, tengas memoria eidética, el secreto del éxito en los estudios, (además de la constancia, el tiempo y dejar de cotillear las redes sociales cuando toca trabajar) es la capacidad de hacer buenos resúmenes. Evidentemente, cuanto mayor sea el temario más necesario se hace sintetizar, extraer las ideas principales y asimilarlas dejando a un lado lo superfluo, pero poco importa que estemos hablando de Historia del Arte, de Derecho Romano o de las oposiciones para ser inspector de Hacienda, para hacer el examen tendrás un tiempo limitado y es esencial que sepas contar lo importante.

¿Por qué los resúmenes mejoran la eficiencia en el estudio?

Un resumen te obliga a priorizar y a prescindir de la información secundaria. Se trata, como en todo, de gestionar adecuadamente tus recursos. Para realizar el resumen tendrás que llevar a cabo una lectura activa de todo el temario resaltando las ideas clave, deberás entender la información, saber relacionar unas ideas con otras y ser breve y conciso.

No hay profesor en el mundo que no opine que los resúmenes son una de las técnicas de estudio más efectivas precisamente porque, si lo haces bien, volverás mucho más sencillo el temario más complejo. Por no mencionar que el tiempo invertido en hacer el resumen no está perdido, cuando termines de hacerlo ya sabrás tanto del tema en cuestión que tendrás la mitad del trabajo hecho.

Cómo hacer un buen resumen para estudiar paso a paso

Para saber cómo hacer un buen resumen, primero, debemos tener claro qué es un resumen. Todos hemos pecado alguna vez de lo mismo, te sientas delante de un temario con un marcador fluorescente y acabas subrayando hasta las comas. Esto, como comprenderás, no sirve absolutamente para nada. El subrayado, como el posterior resumen, solo será una ventaja si conseguimos extraer de forma breve lo más importante del texto. Y ojo con esto: un resumen no es un esquema, tiene que ser breve, sí, pero también debe ser entendido por sí mismo sin necesidad de consultar los apuntes originales. ¿Qué hacemos entonces para lograrlo? Leer, subrayar, organizar y redactar.

  • Lee atentamente el tema sin subrayar nada y al terminar pregúntate: ¿de qué trata?, ¿cuál es la información más relevante?, ¿hay algo que no hayas entendido?
  • Realiza después una segunda lectura, esta vez para subrayar los conceptos clave y las ideas secundarias. ¿Un consejo? Utiliza al menos dos colores para el subrayado, uno para lo esencial y otro para lo secundario.
  • Aunque algunos se ahorran este paso y van directos a la redacción del resumen, si aún no tienes claro cómo organizar la información o crees que no has resumido lo suficiente, haz un esquema.
  • Y, ahora, redacta el resumen incorporando la información clave y desarrollándola con tus propias palabras y en frases y párrafos concisos, vamos, que no te enrolles.

Aprende 6 trucos para mejorar tus resúmenes

Revisa exámenes de otros años: no siempre tenemos esta opción, pero si es posible, revisar exámenes pasados te dará una idea de por dónde van los tiros y te ayudará a comprender qué es lo que los examinadores consideran importante.

Selecciona una palabra clave por párrafo: en todo texto hay palabras clave, conceptos en torno a los que se desarrolla el texto. Ten claro cuáles son estas palabras e inclúyelas en tus párrafos.

Escribe los títulos de cada apartado en formato pregunta y respóndelos como lo harías en el examen.

Evita todo lo que puedes razonar y no memorizar. En los apuntes de cualquier oposición o asignatura hay información que es consecuencia directa de otra. Aplica la lógica. Si comprendes bien el texto, hay ciertas cosas que no tendrás que incluir en el resumen.

Utiliza listados: si tienes que memorizar características o varios elementos explicativos o descriptivos, puedes utilizar guiones o listas numeradas para recordarlos más fácilmente, aunque no conviene abusar de este recurso.

Subraya el texto siguiendo un esquema de colores: como te decíamos antes, es de gran ayuda a la hora de subrayar el texto utilizar varios subrayadores de distintos colores para dejar clara visualmente la importancia de las diferentes ideas: conceptos clave e ideas principales, ideas secundarias, relacionadas, fechas y nombres, etc.

Evita los siguientes errores al resumir temarios

Incluir demasiada información. Como norma general, la recomendación es que el resumen debe ser inferior al 25% del texto original. Recuerda que se trata de reducir, de simplificar al máximo quedándonos con lo prioritario. Por eso, resulta vital la lectura activa y la compresión lectora. Incluir demasiada información haciendo un resumen demasiado largo es uno de los errores más comunes a la hora de estudiar. Además, aunque consiguieras memorizar un resumen demasiado largo es muy probable que no te de tiempo a escribirlo todo en un examen, dejando la respuesta a medias u obligándote a resumir sobre la marcha.

Crear párrafos extensos. Cuanto más largo sea el párrafo más te costará memorizarlo y más tediosa se hará la lectura. Crea frases coherentes, con sentido pero concisas y cortas. El resumen debe ser legible y fácilmente comprensible. Te recomendamos también que evites las oraciones subordinadas y los verbos en forma pasiva.

Copiar y pegar literalmente los párrafos de los apuntes en tu resumen. Procura utilizar tus propias palabras y expresiones, así te resultará más sencillo recordarlas.

Empezar a resumir antes de leer todo el temario es también un fallo frecuente. No puedes saber de qué va realmente el texto ni qué es lo verdaderamente importante si no lo lees con atención hasta el final.

Escribir con faltas de ortografía. Si memorizas un texto con faltas de ortografía también lo escribirás mal en el examen. Si tienes dudas sobre cómo escribir correctamente una palabra, consulta un diccionario o sustitúyela por otra similar que ya conozcas. Las faltas bajan la nota y dan una imagen pésima, evítalas.

Incluir opiniones y frases en primera persona. Nada de “yo creo que” o “en mi opinión”.

No revisar el resumen una vez hecho. Conviene que repasemos el resumen acabado para asegurarnos de que no hemos cometido ninguno de los errores anteriores y de que contiene toda la información importante de forma breve, coherente y concisa.

Si quieres seguir mejorando tu productividad en el estudio, tienes que leer los siguientes artículos de nuestro blog:

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