Cartuchos de tinta y toners baratos

|

Envío y Devolución GRATIS* a partir de 40 € (envío estándar 3,95 €)

¿Qué es la serigrafía?

Sencilla y económica, la serigrafía ya era utilizada por egipcios y chinos hace miles de años, aunque, evidentemente, era completamente artesanal y no existían las serigrafiadoras. Esta popular técnica de estampación que encandiló al mismísimo Andy Warhol permite un sinfín de posibilidades. A mediados del siglo XX comenzó a utilizarse para crear anuncios publicitarios y hoy es muy utilizada en cartelería, en la industria textil y editorial, en decoración, y en otros muchos sectores.

¿En qué consiste la serigrafía?

La serigrafía es posiblemente la técnica de estampación o impresión más antigua. Consiste en transferir o grabar una imagen sobre una superficie por medio de una malla (pantalla) completamente tensada sobre el soporte a imprimir. Existen diferentes tipos de serigrafía dependiendo del proceso de impresión que utilicemos y del objeto sobre el que la llevemos a cabo (manual, semiautomática, circular, en paraguas, automática y textil).

¿Qué se necesita para serigrafiar?

  • El diseño que queramos estampar. Es importante que se trate de una imagen con la suficiente calidad y que tengamos en cuenta que cada color del diseño requerirá de una pantalla (malla) diferente.
  • Pantallas o marcos de serigrafía con mallas: son marcos de madera o aluminio recubiertos con una tela tipo organdí tensada. Se pueden comprar o las podemos hacer nosotros mismos, pero la tela tiene que quedar perfectamente tensada.
  • Fotolito: es el gráfico que colocamos sobre la pantalla y de él depende el resultado final de la estampación. Se imprime en un papel especial de poliéster o acetato (transparente o translúcido) y se puede utilizar un spray que intensifica los negros para que el dibujo quede bien definido.
  • Emulsión para serigrafía. Hay diferentes tipos, con o sin diazo.
  • Raedera: se trata de una herramienta emulsionadora que ayuda a expandir la emulsión sobre la tela de la pantalla.
  • Lacas o tintas de serigrafía: pueden ser con base de agua o con base disolvente como las Plastisol.
  • Racleta: herramienta para extender la tinta uniformemente sobre la pantalla.
  • Recuperador: para limpiar la emulsión de la pantalla y dejarla limpia.
  • Pegamento o cinta para fijar el diseño al material.
  • Decapador: similar a un secador de pelo, expulsa aire caliente y se utiliza para secar la tinta.
  • Insoladora: puedes comprarla o hacerla de forma casera. Suele ser un cajón equipado con un foco de 500 w donde se revela la pantalla.
  • Bisagras de serigafía: se sujetan a la mesa o a un soporte rígido y fijan las pantallas facilitando el trabajo.
  • Para un trabajo profesional y de mayor producción se puede utilizar un pulpo de serigrafía, una plancha térmica y una hidrolavadora (para lavar en profundidad las pantallas).

En nuestra tienda de impresión profesional encontrarás una amplia oferta de productos para serigrafiar como, por ejemplo, las tazas para serigrafía

¿Qué materiales se pueden serigrafiar?

La poca limitación de los materiales sobre los que se puede serigrafiar es una de las ventajas de esta técnica de estampación. Papel, madera, tela, vidrio, cerámica, plástico, caucho, porcelana… los usos de la serigrafía son infinitos.

Ventajas de la serigrafía

  • Es una técnica sencilla y fácil de aprender.
  • Económica, tiene una excelente relación calidad-precio en grandes producciones.
  • Permite dar rienda suelta a la creatividad.
  • Es muy versátil y se puede utilizar en cartelería, industria textil, cerámica, decoración…
  • Gran durabilidad y resistente a los lavados.
  • Reproducción perfecta del color.

Inconvenientes de la serigrafía

  • La producción casera, es decir, serigrafíar una camiseta para ti no es rentable si tienes que hacerte con todo el equipo.
  • El máximo número de colores a serigrafiar es cuatro, si queremos más colores deberíamos optar por otra técnica.
  • El proceso de secado puede resultar algo lento si no contamos con las herramientas adecuadas.
  • Las pantallas comunes están limitadas a 30x30 cm, se pueden realizar estampaciones más grandes pero hay que hacerse con una pantalla especial a un precio más elevado.

Cómo serigrafiar paso a paso

Teniendo en cuenta que se puede serigrafiar prácticamente cualquier tipo de material (madera, plástico, tela, vidrio, porcelana…) vamos a tomar como ejemplo la serigrafía de una camiseta. Estos serían los pasos a seguir:

  • Preparación del fotolito:

¿Qué queremos estampar en la camiseta? Primero debemos contar con un diseño vectorizado o con una resolución lo suficientemente grande para una buena estampación. A partir de este diseño se crea el fotolito (ten en cuenta que si el diseño cuenta con varios colores habrá que crear también varios fotolitos, uno por cada color). Pero ¿qué es un fotolito? Un negativo fotográfico impreso en papel transparente o translúcido en el que se encuentra la tipografía o la imagen que queremos serigrafiar. El fotolito se puede imprimir en cualquier impresora láser.

  • Aplicación del emulsionador en la pantalla:

Debemos tener en cuenta que la emulsión para serigrafiar es un líquido fotosensible y que no le puede dar la luz hasta el momento en que insolemos la pantalla, por lo tanto, siempre manipularemos la emulsión con luz roja. Hay que aplicar la emulsión en la malla o pantalla por las dos caras y de manera uniforme y lisa. Una vez aplicada, guardamos la pantalla en un sitio completamente oscuro en posición horizontal y totalmente recta, siempre con la parte frontal de la pantalla mirando hacia abajo. Si la pantalla queda inclinada, la emulsión se puede deslizar o gotear y echaremos a perder el trabajo. Ahora dejamos secar la pantalla, el tiempo variará dependiendo de la temperatura y el grado de humedad pero aconsejamos dejar pasar entre 24 y 48 horas.

  • Insolación:

Cuando hablamos de insolación en serigrafía nos referimos al acto de exponer la pantalla con el fotolito adherido a la luz, de esta manera, la emulsión fotosensible reaccionará. ¿Cómo lo hacemos? Cogemos la pantalla con cuidado de no tocar la zona emulsionada y que ahora ya tiene que estar seca y colocamos el fotolito sobre su cara externa teniendo en cuenta que siempre irá del revés. Te aconsejamos fijar el fotolito con cinta adhesiva transparente (si no es transparente se marcará durante el revelado).

Colocamos el marco con la parte que se va a grabar hacia arriba sobre una tela de color negro y fijamos la luz a unos 30 cm de distancia. Si tenemos insoladora, apoyamos la cara de la pantalla que tiene el fotolito adherido sobre el cristal de la insoladora. Demos insolar unos 20 minutos, aunque el tiempo puede variar y es posible que tengamos que hacer varias pruebas.

  • Revelado:

Lavamos la pantalla por las dos caras aplicando agua durante un minuto. Veremos que poco a poco el dibujo comienza a ser perceptible. Ahora, con la ayuda de una esponja suave, frotamos para eliminar los restos de emulsión.

  • Preparación antes del estampado:

La pantalla debe estar completamente seca para poder trabajar con ella y una vez seca, tapamos con cinta cualquier zona en la que no haya emulsión. A continuación, valiéndonos de las bisagras de serigrafía, el pulpo o la herramienta de la que dispongamos, fijamos bien la pantalla para que no se mueva y colocamos bajo el marco la tela o el material que queramos serigrafiar.

  • Preparación de las tintas:

El espesor de las tintas suele variar según el color. Algunas son muy densas y es conveniente diluirlas con un poco de agua para que se filtren correctamente, pero nunca se debe añadir agua directamente en el bote de la tinta, lo mejor es hacerlo en un recipiente. Para la preparación del color, la fórmula acordada es de un 40 % de tinta acrílica de base acuosa y un 60 % de disolvente, aunque conviene hacer pruebas.

  • Estampación:

Llegó la hora de la verdad. Aplicamos la tinta en la parte inferior del marco y la extendemos por toda la superficie de la pantalla. Ayudándonos con la racleta, hacemos un poco de presión para que la tinta se filtre. Una vez hecho esto, retiramos la prenda y la dejamos secar. Una vez seca la tinta, cubrimos el diseño con papel transfer y lo planchamos para garantizar la máxima durabilidad del estampado.

  • Limpieza de la pantalla:

Con una paleta o cuchara, retiramos la máxima cantidad de tinta de la pantalla (podemos devolver esta pintura al bote para reutilizarla). Luego, con una esponja enjabonada y agua, lavamos correctamente la pantalla y aplicamos el recuperador para terminar con cualquier rastro de pintura.

Si te estás inciando en la impresión profesional, te pueden interesar los siguientes artículos de nuestro blog:

Últimos artículos / ¡Presta atención, hombre!